A UN IMPOSIBLE
Me arrancaré, mujer, el imposible Amor de melancólica plegaria, Y aunque se quede el alma solitaria Huirá la fe de mi pasión risible.
Me arrancaré, mujer, el imposible
Amor de melancólica plegaria,
Y aunque se quede el alma solitaria
Huirá la fe de mi pasión risible.
Iré muy lejos de tu vista grata
Y morirás sin mi cariño tierno,
Como en las noches del helado invierno
Se extingue la llorosa serenata.
Entonces, al caer desfallecido
Con el fardo de todos mis pesares,
Guardaré los marchitos azahares
Entre los pliegues del nupcial vestido
Nada es igual
Nada es igual sin ti
No abras mis heridas
Nocturnos
No deseo grandes cosas
No estando Tu
No hace falta
Olvidando
Olvido
Otra vez