A veces uno toca un cuerpo y lo despierta
por el pasamos la noche que se abre
la pulsacion sencible de los brazos marinos.
Y como al mar lo amamos
como a un canto desnudo
como al solo verano.
Le decimos luz como se dice ahora
le decimos ayer y otras partes.
lo llenamos de cuerpos y de cuerpos
de gaviotas que son nuestras gaviotas.
Lo vamos escalando punta a punta
con orillas y techos y aldabas.
con hoteles y causes y memorias
y paisajes y tiempos y asteroides.
Lo colmamos de nosotros , y de alma
de collares de islas, y de alma.
Lo sentimos vivir y cotidiano
lo sentimos hermoso pero sombra.
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