Calla
¡Calla! Me dices,
mientras una daga de dolor
me atraviesa el alma;
como si una lágrima derramada
no valiera un silencio profundo.
¡Calla! Me dices,
mientras una daga de dolor
me atraviesa el alma;
como si una lágrima derramada
no valiera un silencio profundo.
¡Calla! Me pides,
y en ésa súplica arrogante
que traspasa mi mente herida,
se esconde un infinito desasosiego
que no calmará a mi sangre ardiente.
Por qué callar me pides
lo que te grita tu alma!
Si sólo con el corazón herido
damos al dolor batalla
y a nuestra vida, un sentido.
Reencuentro
Respuestas en mi alma
Sabes porque
Sed de ti
Se equivoco la gaviota
Señor
Sera el futuro
Sera que vendras
Silencios
Sin amor