
Cuanto te veo lejana resulta ajeno el tiempo
pitándoseme vana la vida ya sin ti...
Irreverentemente se burlan los momentos,
pretéritos lamentos, del más allá... Y aquí.
Cuando te veo difusa por mil y un argumentos
resulta poca excusa vivir para vivir,
y el escribir sin musa frustrados sentimientos
me encierra con argucias donde lastima al ir...
Cuando tu voz se apaga como quien habla huyendo
me apago yo por dentro por tanto que te di...
y aquello que mezquinas tras remendado cuento
se lleva como el viento, también, parte de mí.
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