
Déjame amarte !
con la dulzura de la abeja chupando el panal
Déjame abrazarte !
con la fuerza y pasión de las olas en el mar.
Déjame verte !
como cada noche la luna frente al firmamento
déjame cimbrarte !
como los arboles en otoño entregados al viento
déjame tocarte !
lento y suave sin mucho argumento.
Déjame saciarme !
en el néctar que emana de tus dulces labios
déjame amarte !
con fuego de pasión y amor incendiario
déjame adorarte !
como Elíseo en susurro al principio eterno
déjame entregarte !
el calor de mi alma hirviendo en deseo
gimiendo de anhelo enredada en tus sueños.
Déjame besarte !
de abajo hacia arriba sin prisa ni tiempo
déjame amarte !
con la fuerza de un crío, con hambre de pecho
déjame extasiarme !
en el sol de mis días, en tu tierna mirada
déjame sentirte !
en el fluir de tu abismo en mi sexo entregado.