Eran palabras hermosas
eran fuentes de alegría,
frases de amor, que tenía
guardadas entre mis cosas.
Se asomaban majestuosas,
invadiendo con su engaño
mi reclamo y mi regaño
con su perfume de rosas!
Regresaron de repente,
palabras que enternecían,
que su amor me repetían
aunque estuvieras ausente!
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