
Jamás podré decir que me dejaste
un cielo sin azul y sin estrellas,
aunque no me quisiste ni me amaste,
me dejas solamente cosas bellas.
Una herida tan sólo, que ha sanado
al solo recordar lo que me diste,
un remanso de paz, se me ha quedado
que compensa el dolor de que te fuiste.
Y calmando el dolor de ya no verte
me dejas tu recuerdo en mis jardines,
he querido por ello agradecerte
pues me envuelve tu aroma de jazmines .
|