![]() Volver a unos rosales que un día te clavaron sus espinas y no se arrepintieron, es cuando menos peligroso; volverás a sangrar a causa de ellos. Volver a ser liviana y dejarte llevar por esa mano que ahoga tu voz y sólo quiere administrar tu silencio, es dejar de ser tú misma y no podrás serlo mucho tiempo. Volver a ser latido de otro corazón que no es el tuyo y dejarte llevar ciegamente al abismo de ese corazón, es negarte el derecho de poder ser tú misma para siempre. Volver rendida perdedora a unos brazos que no quieren tenerte si no es vencida y humillada... No debieras hacerlo, búscate una coartada. ![]() ![]() |